Comunicado del equipo de discernimiento

Queridos hermanos:
El pasado 5 de marzo falleció D. José Bosom al que conocíamos como Padre Pepe y el 7 de abril Eusebio Martínez, O.P., Padre Eusebio, ambos muy queridos para nosotros. El 11 de marzo si hubiéramos podido reunirnos habríamos celebrado en Maranatha el funeral por el Padre Pepe que ya estaba organizado. Mencionamos sólo a estos dos sacerdotes, pero desde entonces nos han llegado noticias del fallecimiento de muchos seres queridos nuestros. Estamos en tiempo de mucho sufrimiento y nos sentimos muy unidos unos con otros, aunque no podamos vernos ni abrazarnos.
Queremos también mostrar nuestro agradecimiento al Padre Chus que con sus escritos nos acerca cada día al Señor.
Desde nuestro comunicado del 9 de marzo suspendiendo las reuniones de Maranatha han transcurrido varias semanas en las que el equipo de discernimiento ha estado en silencio, pero no inactivo.
Somos conscientes de que las reuniones van a tardar en volver y hemos estado pensando qué podríamos hacer como alternativa.
Actualmente hay aplicaciones con las que algunos grupos están haciendo reuniones virtuales a través de ordenador, tableta e incluso teléfono móvil, pero de momento, por diversas razones, nos dicen que es muy complicado para un grupo como el nuestro.
Hemos barajado básicamente dos alternativas:

  • Seguir en silencio para que cada uno en su casa pueda vivir en la intimidad de su corazón esta situación tan dramática.
  • Tomar alguna iniciativa en nuestra página web que es el mejor canal de comunicación del que disponemos.

 
Finalmente hemos decidido ensayar alguna pequeña actividad los miércoles a las siete y media e ir evaluando qué tal resulta y, por supuesto, estaremos  atentos a todas las sugerencias que queráis hacer.
La idea es colgar en la web algunas canciones para que durante un tiempo cantemos y alabemos desde nuestras casas, así como alguna Palabra que nos alimente y también pondremos una enseñanza en audio que nos manden los hermanos a los que vamos a pedírselo, que serán quienes ya estaban seleccionados para hacerlo en Maranatha si hubiéramos podido hacerlo en nuestro local.
Estamos unidos en el dolor que está golpeando a nuestras familias por el  fallecimiento de seres queridos, tanto por el virus como por otras causas, sin olvidar a nuestros enfermos ni la tensión que a todos nos provoca este largo confinamiento. Pero no conocemos mejor remedio para cualquier mal que la alabanza, así que os animamos a conectaros los miércoles para seguir alabando “juntos” y a que recéis también por nosotros.
 
Un fuerte abrazo
Ana, Carmen, María Jesús, Marisol, Pepa, Manolo y Antonio